lunes, 13 de febrero de 2017

RuneQuest (edición de Games Workshop)

Todo el mundo tiene un pasado, hasta los grandes villanos. Antes de dar con la gallina de huevos de oro -y explotarla de todas las maneras imaginables- que han sido los juegos de miniaturas de Warhammer Fantasy y Warhammer 40K, Games Workshop era una editorial dedicada en gran medida a los juegos de rol. Con el tiempo producirían algún juego propio, pero comenzaron como editores, publicando en Reino Unido material para juegos estadounidenses. Por ejemplo, el propio D&D, que estuvo disponible para los aficionados británicos desde 1977, y del que llegaron a desarrollar suplementos propios, como el Fiend Folio.

Entre otras cosas, fueron los responsables de la popularización de RuneQuest en Inglaterra, comenzando por publicar la segunda edición del juego en 1980. Ignoro si además del manual, dieron salida a otros suplementos, aparte del material adicional publicado en White Dwarf -que mucho antes de ser un catálogo de miniaturas, fue una verdadera revista de juegos-, pero todo apunta a que RQ tuvo mucho tirón durante algunos años en Reino Unido. Durante un tiempo, más popular incluso que D&D, según afirman algunos. Ignoro si esto último es realmente cierto. Aunque no me resulta inverosímil.

Creo que ya lo he mencionado en alguna entrada pasada; en lo que a juegos de rol se refiere, reconozco mi anglofilia. Sencillamente, la mayoría de juegos británicos que conozco me gustan una barbaridad. La combinación de estilo grimdark con una dosis justa de humor negro a la que se apuntan varios títulos me parece excelente. Warhammer Fantasy, Dragon Warriors, Clockwork & Chivalry, The Laundry... Y el caso es que Games Workshop, y las personas que comenzaron con esa compañía, parece que hicieron mucho por plantar las bases de ese estilo. Antiguos punks empeñados en ganarse la vida haciendo aquello que realmente les gustaba. Un buen principio, lástima que se torciera más adelante.

En fin,. El caso es que yo era consciente de la existencia de estas ediciones británicas de RuneQuest, pero nunca le presté mucha atención. Pero hace unos años tuve ocasión de echarle un vistazo a uno de sus libros, o al menos a las fotografías de uno, por cortesía de Aventuras en la Marca del Este (la entrada en cuestión aquí) y la verdad, se me cayó la baba.

Decididamente, en Games Workshop se
decantaron por ofrecer una estética reminiscente
de la Alta Edad Media, o la Antigüedad Tardía,
antes que la Edad Clásica. Esta ilustración de 
Tony Ackland es un buen ejemplo de ello.
Desde entonces he estado con un ojo puesto en conseguir estos libros, y poco a poco, cada tanto tiempo, alguno caía. Ahora solo me falta Griffin Island, y no sé si este llegaré a conseguirlo alguna vez -los ejemplares que he visto los venden a peso de oro-, pero el resto ya obra en mi poder. Puro coleccionismo, lo sé. No tengo excusa.

Se trata de la tercera edición de RuneQuest. Es decir, la misma que publicó aquí Joc Internacional. Como decía antes, no estoy seguro de si GW publicó algo más aparte del manual de la segunda edición, pero para la tercera salió un total de cinco libros, todos ellos en 1987. Y al menos en un principio, apostaron fuerte por la línea, con una presentación extremadamente bien cuidada, con multitud de ilustraciones, muchas de ellas en color y a página completa. Un despliegue que no duraría mucho, pues no poco después de eso, la línea sería cancelada. No estoy al tanto de los detalles, si fue cosa de Avalon Hill o de Games Workship. En cualquier caso, por aquel entonces sería cuando los juegos de miniaturas eclosionarían en un éxito arrollador y la editorial se desentendería de todo lo que no tuviese que ver con sus estrellas.

Los títulos publicados fueron RuneQuest, Advanced RuneQuest, Monsters, Griffin Island y Land of Ninja. Los tres primeros contienen todo el texto incluido en los libros de Joc RuneQuest, RuneQuest Avanzado y El Señor de las Runas (y que, según creo, también es el que conformaba el RuneQuest Deluxe de Avalon Hill, con unas mínimas variaciones), aunque con una organización diferente de los capítulos y contenidos. Los dos restantes se corresponden, evidentemente, a La Isla de los Grifos y Tierra de Ninjas. En estos últimos casos, las diferencias son ya únicamente de presentación.

Para esta entrada me voy a centrar en los tres primeros, los que contienen el núcleo de las reglas.

Algo que me resulta llamativo en el plan de publicación de GW es absoluta ausencia de Glorantha. Quizá tuviesen planeado publicar suplementos para este mundo más adelante, pero al menos para el principio la predilección por los entornos de Tierra Alternativa, así como por la Espada y Brujería -a juzgar por lo publicado y por el aspecto con el que adornaron los libros- resultaba muy notoria. Es de suponer que el mundo de Greg Stafford habría acabado por ver la luz en esta edición. Reino Unido no anda falto de aficionados a Glorantha, eso seguro.


Forma

Los tres libros en cuestión tienen extensiones diversas: Noventa y séis páginas para RuneQuest, ciento sesenta para Advanced RuneQuest y ciento doce para Monsters. Los tres cuentan con encuadernación en cartoné, y el papel utilizado es de muy buena calidad.

El estilo de maquetación difiere en los tres libros. El primer manual usa un tipo de letra muy pequeña (tanto que la lectura resulta incómoda, la verdad) y organiza sus páginas a tres columnas, de un modo muy similar al empleado en algunas partes de Warhammer Fantasy 1ª Edición. Advanced RuneQuest, por el contrario, utiliza la más habitual división en dos columnas. Lo mismo hace Monsters, aunque en este último caso muchas de las páginas están tan dominadas por las ilustraciones que la organización del texto resulta poco relevante, en realidad. Pero hay varios rasgos comunes a los tres libros.

El asedio de Dros Delnoch, o al menos eso es lo que
pensé cuando me encontré con esta ilustración de
Angus Fieldhouse. Realmente el  personaje central
podría ser Druss el Hachero, protagonista de Leyenda,
la primera novela de David Gemmell, escrita en 1984. 
Porque la escena encaja en todos los detalles; las 
sucesivas  murallas protegiendo el paso montañoso, 
los desesperados defensores de Drenai combatiendo 
contra las tribus Nadir, y el viejo y legendario guerrero 
participando en su última batalla.
Acabo de mencionar que el primer libro recuerda al manual de Warhammer Fantasy, y también que las ilustraciones tienen mucho peso en esta edición de Games Workshop. Me resultaría difícil exagerar en este último punto. A finales de los años ochenta la editorial inglesa contaba con una serie de ilustradores excepcionales, un verdadero dream-team artístico, al menos para mi propio gusto.

Así, en las páginas de estos tres libros encontramos obras de Tony Ackland, de John Blanche, de Angus Fieldhouse, Jes Goodwin, David Gallagher, Ian Miller y muchos más. Un verdadero despliegue creativo. Sería posible pasar las páginas de estos libros y confundirlos con suplementos de Warhammer Fantasy, en serio. Y no es que el trabajo realizado en el apartado gráfico sea la cima de aquel tiempo -los dos volúmenes de Realms of Chaos ostentan ese honor, a mi parecer- pero estos libros siguen pareciéndome una preciosidad. Técnicamente algunos de los ilustradores tal vez queden por debajo de aquello a lo que nos tienen acostumbrados muchas editoriales, pero creativamente, pienso que son extraordinarios. Y establecieron una identidad muy particular, imposible de confundir con otros.

Además, la temática de las ilustraciones muestra cierta unidad. Hay mucho empeño por reflejar adecuadamente ese entorno de Tierra Alternativa situado en la Alta Edad Media que se nos mostraba mediante los ejemplos de juego de La Saga de Cormac. En mi caso, por lo menos, es pasar las páginas, contemplar algunos de esos dibujos y querer dirigir partidas en un entorno semejante. Me resultan extraordinariamente evocadores.

Ilustración de Ken Kelly, incluida en
Advanced RuneQuest. Hay unas cuantas más
de este tipo en ese mismo manual.

También hay muchos otros dibujos que muestran escenas mucho más propias de la Espada y Brujería. Nick Bibby, autor de muchos de los dibujos a color -que los hay, y en gran cantidad-, varios de ellos a página completa, usó un estilo que me recuerda a Frazetta -a quien probablemente estaba imitando- o a portadas de La Espada Salvaje de Conan. (Edito: Tal y como me apuntan en los comentarios, el autor de esas ilustraciones, Ken Kelly, fue alumno de Frazetta -y su sobrino político-, y cuenta con una prestigiosa carrera propia como ilustrador).

Resulta sorprendente la cantidad de ilustraciones en color que se incluyeron. Bueno, hace ya muchos años que un manual completamente en color no resulta extraño, pero no se podía decir lo mismo en los ochenta. Ni siquiera TSR podía presumir de tales despliegues, con sus ediciones a dos tintas y las ocasionales ilustraciones en color a página completa. Me hace pensar en lo fuerte que Games Workshop apostó por RuneQuest. Ya fuese que la cosa saliera mal o que el arrollador éxito de sus juegos de miniaturas hiciera desaparecer el interés por la publicación de otras cosas, no se puede negar que el esfuerzo puesto en estos libros fue mayúsculo.

No puedo dejar sin mención que algunas de las ilustraciones originales -muy, muy pocas, eso sí- de la edición estadounidense se conservaron para la inglesa. Sobre todo en Monsters, donde el dibujo de algún que otro bicho, como el gorp, resultará conocido para quien esté familiarizado con los libros de Joc Internacional.


Contenido

En esto no hay muchas sorpresas. Como ya decía antes, el contenido de estos libros es virtualmente el mismo que se puede encontrar en los que Joc publicó bajo los títulos RuneQuest, RuneQuest Avanzado y El Señor de las Runas. Sólo cambia la disposición de los capítulos y algún que otro pequeño añadido que dispusieron los editores de Games Workshop.


Runequest:

Quizá sea casualidad, pero en la segunda edición 
de OpenQuest, una de las ilustraciones de Simon 
Bray resulta muy similar a la de esta página. Un 
homenaje probablemente. Muestra de lo bien que 
se recordaría este juego por los aficionados 
británicos.
El primero de los tres manuales es más o menos equivalente a nuestro RuneQuest básico. Digo más o menos porque contiene algo menos de material. Comienza por Creating An Adventurer: La creación de personajes, siguiendo el método de reparto de puntos para las Habilidades, sin establecer diferencias por cultura y/o profesión, como ocurre en RuneQuest básico.

Los capítulos que siguen también son idénticos a los de la edición española; Game System, Combat, Skills y The World.  El capítulo Creatures también parece ser idéntico. No he realizado una comprobación bicho por bicho, pero estoy bastante seguro de que son los mismos. Una buena selección de criaturas de ejemplo, incluyendo seres de otras especies sintientes, susceptibles de ser utilizados como PJ.

El apartado sobre la magia también es casi idéntico. La introducción de Magic, con las consabidas palabras del chamán, la sacerdotisa y el hechicero ofreciendo sus explicaciones. Y después los tres capítulos dedicados a cada uno de esos tres tipos de magia (Spirit Magic, Divine Magic y Sorcery). No vamos a encontrar aquí, sin embargo, el capítulo correspondiente a la magia ritual. Su ausencia es la mayor diferencia respecto a la edición de Joc Internacional de este libro. Hoja de personaje -la del monigote para las localizaciones de golpe- y ya.


Advanced RuneQuest:

Este segundo volumen difiere más de la versión de Joc -RuneQuest avanzado- que el anterior. Los primeros capítulos son idénticos, contemplando el proceso de distribución de puntos de Habilidad en función de la cultura y profesión del personaje -con esos múltiplos un tanto farragosos, todo hay que decirlo, a los que nos habituamos en su momento- en Creating An Adventurer. Por su parte, Combat planteaba las mismas reglas situacionales que podemos encontrar en RQa, igual que ocurre con el capítulo Skills.

La parte de la magia comienza con una breve introducción sobre la fuente de los poderes sobrenaturales, así como la explicación de lo que viene a ser la magia ritual. Y es que en este libro sí encontramos dicho apartado (Ritual Magic), justo después de los capítulos Spirit Magic, Divine Magic y Sorcery.

Los tres capítulos siguientes, Gamemastering, Scenario Aids y The Money Tree son los que aquí Joc publicaría separados del resto de manuales, bajo la forma del cuadernillo que acompañaba a la pantalla, y que llevaba por título El Señor de las Runas. El primero trata sobre lo más básico a la hora de preparar y dirigir aventuras y campañas. El segundo incluye información útil para la conformación de un entorno de juego; notas sobre los idiomas, la economía, los viajes y la demografía preindustrial, así como reglas para la navegación -parte de esta sección pudimos verla en RuneQuest avanzado y parte en El Señor de las Runas-. El último es un escenario de ejemplo.

Una sección de referencia, que no apareció en la edición de Joc incluía un ejemplo de partida y unas reglas para la conversión de personajes pertenecientes a la edición anterior, RQ2. También había una compilación de resúmenes de reglas y tablas, además de las reglas y la hoja de personaje. Esta última parte aparecía en unas páginas de cartulina troquelada -afortunadamente mi ejemplar las conserva intactas- que podrían ser arrancadas o, lo más probable, fotocopiadas correctamente sin forzar demasiado el libro. Y ya.

Conocedores de RuneQuest avanzado, notaréis que falta algo, el capítulo de monstruos. No se incluyó en el libro, esa parte se reservaba para su publicación en un tomo aparte.


Monsters:


Compárese la ilustración del pato utilizada en Monsters
con la que usó Joc Internacional en su propia edición
-no estoy seguro de si alguna de las dos era la original 
de Avalon Hill-. Quizá el asunto de los patos no 
habría provocado tanto rechazo si en la edición de 
Joc se  hubiese optado por un dibujo como este.
Cerrando el "núcleo" de las reglas -estrictamente hablando, no resulta imprescindible, pero ya se sabe- Games Workshop publicó este libro, un bestiario en toda regla para el juego. Aun más si cabe que los otros, Monsters está abundantemente ilustrado, incluidos muchos trabajos en color y a página completa. Estoy casi seguro de que algunas de esas imágenes se incluyeron en alguno de los libros de Warhammer Fantasy: El dibujo de un broo reconvertido a hombre bestia, el Jabberwock, algún que otro orco, tal vez.

Aquí se reimprimen los datos de las criaturas que aparecen en RuneQuest (aunque con ilustraciones nuevas), junto con todas las demás -las que Joc incluiría en RuneQuest avanzado-. Son una buena cantidad, pero para, supongo, ampliar un poco el tamaño del libro, en Games Workshop decidieron añadir algo de cosecha propia. Así, con las razas sintientes se incluían PNJ de ejemplo, con texto descriptivo además de un perfil completo en términos de juego. Además, en la entrada Humans, encontraríamos que se puso una atención especial, ofreciendo detalles sobre un gladiador, una banda de cazadores primitivos, un chamán, un guerrero bárbaro, un sacerdote, milicia de bárbaros, una caravana de mercaderes, leva civilizada, una sacerdotisa, un hechicero, un ermitaño, un noble y su séquito, una banda de aventureros y, finalmente, incursores nómadas.

Esto no solo añadía unas quince páginas al libro, sino que realmente podría resultar muy útil a la hora de improvisar. En casos así, tener a mano unas cuantas fichas genéricas viene muy a mano. El manual llegaba a su final con las tablas de puntos de golpe por localización y todas las tablas de localización de impactos siguiendo las diferentes formas de cada criatura. Y ya.


Algunos comentarios

Lo puse antes y lo repito ahora: en mi caso, no hay ninguna razón de peso para justificar el haberme hecho con estos manuales. No intentaré racionalizarlo de ningún modo. Después de todo, no hay apenas nada en el texto de sus páginas que no tuviese ya gracias a los libros de Joc Internacional. Que me resultarían más cómodos para jugar, en caso de que fuese a hace algo con RQ3. Pero incluso siendo así...

Incluso siendo así, no pude resistirme a la tentación de hacerme con estos libros. Sus ilustraciones me resultan inmensamente evocadoras. Uno de esos casos en los que, basta con ir pasando las páginas para pensar "Quiero que mis partidas sean así, que la ambientación esté habitadas por gentes así, que los monstruos y criaturas tengan este aspecto". Es una sensación totalmente subjetiva, pero también es del todo cierta.

Hoy día, parece que hemos aceptado un cierto estándar gráfico en lo que a la fantasía se refiere. Manuales de diferentes juegos utilizan ilustraciones que podrían encajar en cualquiera de ellos, conformando así un panorama uniforme. Afortunadamente no es siempre así.

En estos libros, la gente de Games Workshop logró dotar al juego que estaban publicando de un tono muy particular y concreto, alejado del estilo mayoritario, e incluso del empleado por Chaosium y Avalon Hill. Sus dibujos describían un entorno de bosques oscuros y fríos, de montañas, de pequeñas poblaciones aisladas que poco saben de lo que hay más allá, excepto que el exterior está lleno de horror y peligro. Pero quizá también de fama y fortuna.

Este sería, por supuesto, el mismo tono que ostentó Warhammer Fantasy -que había sido publicado un año antes- y con el mismo equipo artístico.

Comparando esta edición con la realizada por Joc Internacional entre 1988 y 1989 -años de aparición de RuneQuest básico, RuneQuest avanzado y El Señor de las Runas-, la editorial barcelonesa no sale perdiendo en todo, la verdad sea dicha. Estéticamente no hay punto de comparación. Las ilustraciones que añadieron en Joc no fueron muy acertadas, y las originales se reprodujeron a menudo con tamaños demasiado pequeños para poder ser apreciadas -en los bestiarios había varias que representaban diversas escenas que amalgamaban criaturas muy variopintas unidas sólo por el orden alfabético, que no estaban nada mal. Más sobre el tema aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí y aquí (cortesía todo de Raúl Cabeza de Plomo y su blog Roles Son Amores, donde por cierto, también hay varias entradas dedicadas a las ediciones de RuneQuest en otros países).

No todos los monstruos recibían una ilustración del
tamaño de la del Behemoth,
pero claro, no se podía
hacer menos por la criaturas más grande que
podía encontrarse en Monsters. Otra muestra del buen
 hacer con el que se elaboró esta edición de RQ3.
El estilo de maquetación al que nos acostumbró Joc era sobrio hasta decir basta, por no decir que resultaba muy soso. Pero también era legible. Pocas ilustraciones y adornos para cada página, pero el texto se seguía sin problemas. En el primero de los manuales de RuneQuest publicado por Games Workshop, la maquetación a tres columnas podría resultar, al parecer de algunos, algo confusa, efecto que provocaba también el tamaño de letra diminuto pequeño utilizado en el libro. En realidad a mí no me parece que hubiese muchos problemas -excepto por lo del tipo de letra-, pero hay quien mantiene tales opiniones. En cualquier caso, las posteriores publicaciones de GW adoptarían un modelo diferente, con dos columnas y mayor tamaño de fuente. Ya hubiésemos querido contar aquí con unos manuales de RuneQuest como los publicados en Reino Unido.

Y como se suele decir, estos libros son un pedacito de la historia de la afición. Una prueba de lo que GW fue antes de ser lo que es ahora. Del trabajo de muy buenos ilustradores y de la presentación del que fue el primer juego de rol con el que participé en una partida. En resumen, una parte de la historia de este rincón de la afición rolera que es RuneQuest.

Una verdadera lástima que se detuviesen donde lo hicieron. Me habría encantado ver lo que podrían haber seguido publicando para el juego, sobre todo si fuese a tratarse de algo propio.

jueves, 9 de febrero de 2017

Los dioses de Thyrta

La población de Thyrta cuenta ya con varias décadas de existencia. Lejos como está Borissa, la ciudad fundadora de esta colonia, en los templos de Thyrta se han desarrollado sus propias variaciones en los ritos y ceremonias de adoración a los dioses, creando sus propias diferencias respecto al modo en que se llevan a cabo en otros lugares. Tal es el modo korantino, pues cada ciudad rinde culto a las deidades a su manera, mostrando diferencias en la magia disponible y en las habilidades necesarias para progresar en el culto.

Además del altar dedicado a Borissa, el aspecto de la diosa Orayna patrona de la ciudad epónima -hasta que Thyrta se convierta ella misma en una ciudad, con la ceremonia de creación de su propia diosa, que se llamará igual que la localidad-, en la colonia hay templos dedicados a la propia Orayna, Pyrolus, Sabateus y Anayo.


-Orayna. En el templo de la Reina del Paraíso se le rinde culto de la forma más extendida, tal y como se describe en Shores of Korantia, páginas 86 a 88. Cualquier cambio en la lista de Milagros o Habilidades vendrá con los rituales que invocarán el aspecto local de esta deidad.

Hay que hacer notar que los iniciados en los cultos de otros dioses han de desarrollar una habilidad de Exhortación para cada deidad, pero en algunos casos será la habilidad Devoción dedicada a la diosa de su ciudad la que se requiera para medir los efectos de su poder mágico.










-Anayo. El legislador y sabio gobernante requiere en Thyrta de las siguientes habilidades para su culto: Costumbres, Devoción (Diosa de la Ciudad), Enseñar, Exhortación, Influencia, Leer/Escribir, Oratoria, Ritos (Korantinos), Saber (cualquiera), Voluntad.

Los Milagros que ofrece son: Consagrar, Disipar Magia, Extensión, Inviolavilidad*, Ostracismo*, Vínculo Mental.















-Pyrolus. El dios de quienes surcan las aguas cuenta con un altar en Thyrta, además de los formados por cada barco. Siendo como es la colonia una localidad costera -y aislada de otras poblaciones korantinas por una buena porción de territorio habitado por tribus thennalt- Pyrolus goza de gran importancia en Thyrta.

Las Habilidades favorecidas por el culto son las mismas que aparecen en Shores of Korantia, página 100. También la lista de Milagros es idéntica, pero como en Thyrta sólo hay un altar, la magia disponible es la del rango de los Iniciados: Armonizar, Expulsar (Ondina), Invocar Elemental (Silfo), Propiciar (Océano)*, Largo Reposo.

También es posible aprender los siguientes conjuros de Magia Común: Brío, Cola, Desvío, Piernas Marinas*, Reparar, Secar.


-Sabateus. El dios del comercio y la comunicación cuenta con un culto homogéneo en casi todas las poblaciones korantinas, lo que tampoco es de extrañar, dada la naturaleza de sus dominios. Thyrta no es una excepción, de modo que el templo local de Sabateus ofrece la Magia y requiere las Habilidades habituales, tal y como se describe en Shores of Korantia, páginas 97-99.








*: Indica un Conjuro o Milagro nuevo, incluido en Shores of Korantia.

sábado, 4 de febrero de 2017

Escuelas de esgrima

El director de juego en cuyas campañas de D&D, Warhammer Fantasy y Star Wars he estado participando durante los últimos meses ha mostrado cierto interés por RuneQuest 6ª, con vistas a quizá dirigir él mismo algunas partidas con este juego. Lo cual, evidentemente, es una buena noticia para mí.


El caso es que recientemente me planteó una duda que le había surgido. Varios aspectos del juego parecen haberle gustado, pero para el tipo de partidas que tiene en mente -género de samurais en el Japón histórico- los estilos de combate se le quedan cortos. Quiere algo más de detalle, algo que diferencie a los distintos combatientes más allá de lo que lo pueda hacer la selección de armas y el rasgo de su estilo. Algo que no aparece ni en Tierra de Ninjas ni en Land of the Samurai.

No es que yo encuentre dicha diferenciación como algo necesario, en realidad. Si yo fuese a dirigir partidas de ese tipo, no me molestaría en tratar de incluir nada más de lo que ya ofrece el sistema. Pero no he podido evitar darle algunas vueltas a la cuestión ¿Es posible preparar algo así en RQ6/Mythras? Sin alterar sustancialmente nada más, quiero decir. Yo creo que sí.

Se me ocurrieron tres alternativas diferentes, cada cual se aleja un poco más del sistema por defecto:

-Misticismo. La primera solución, por supuesto, es la de recurrir a las reglas de Misticismo para crear, mediante las Sendas, diferentes escuelas con sus propias técnicas secretas de lucha. Una podría hacer uso, por ejemplo, de un Incremente en el Modificador de Daño para reflejar algún golpe concentrado y devastador. Otra podría enseñar a cortar flechas en el aire (el Yadomejutsu de Tierra de Ninjas), y así sucesivamente. Es una opción fácil -aunque como siempre ocurre con las Sendas de Misticismo dedicadas al combate, hay que tener cuidado para que la cosa no se nos escape de las manos, si no buscamos crear estilos excesivamente poderosos- y no se sale del manual.


-Habilidades Heroicas. Otra opción es recurrir a estas capacidades especiales con las que se podrían personalizar y adornar los personajes en las ediciones de RQ realizadas por Mongoose. Esta fue la primera que me vino a la cabeza, antes incluso que el Misticismo, y no tiene por qué resultar una mala solución. Cutting Arrows, Battle Fury, Deflecting Parry, Duellist, Mighty Blow, Severing Slash... todas esas Habilidades Heroicas pueden ser aplicables al problema planteado. Añadirlas al juego bajo la guisa de ser las técnicas secretas de una escuela concreta -y de su Estilo de combate- pueden resolver la papeleta.


-Efectos de Combate. La tercera opción que se me ha ocurrido al respecto supone crear una variable adicional para los Estilos de Combate. La idea es hacer que cada escuela tenga sus puntos fuertes y, por extensión, sus puntos débiles. Y lo hacemos basándonos en el modo en que cada una facilita o dificulta determinados Efectos de Combate.

Supongamos, por ejemplo, una escuela que hace mucho hincapié en obtener la victoria evitando el derramamiento de sangre (caso un poco extraño, pero factible). El Estilo de Combate de esta escuela favorece dos Efectos de Combate: Derribar Oponente y Forzar Rendición. La forma en que lo hace es haciendo que la tirada enfrentada del rival, necesaria para resistirse a estos efectos sea Difícil. Pero los movimientos y posiciones necesarios para lograr esas ventajas exponen al espadachín de otra forma, haciendo que sea especialmente vulnerable cuando se usa en su contra el efecto Presionar Ventaja, que no le impide atacar durante su siguiente turno, como es lo normal, sino durante los dos siguientes turnos.


Una ventaja de la última opción, más allá del momento del combate en sí, es que potencia el interés de los espadachines por mantener en secreto las propias técnicas. Conocer las características de la escuela de esgrima del ejemplo implica saber alguien que luche de esa forma es susceptible en particular de ser puesto a la defensiva con un ataque decidido (Presionar Ventaja). Pero no solo eso, sino que el efecto Preparar Contra se volvería especialmente popular, sobre todo si sabes cuáles son los efectos favorecidos por el Estilo de Combate de tu oponente.

Algunas escuelas podrían ser más sencillas que otras, favoreciendo un único Efecto de Combate pero sin contrapartida -aunque serían más vulnerables todavía a Preparar Contra-. Otras podrían beneficiar más efectos. Quizá estos beneficios se irían alcanzando a medida que el valor del Estilo de Combate alcanzase determinada puntuación.

 Todavía no hay nada decidido, así que todavía hay tiempo para darle unas cuantas vueltas más a la cuestión, buscando quizá nuevas opciones y perspectivas. Es por ello que estaría particularmente agradecido por cualquier nueva sugerencia u observación que alguien pudiera hacer al respecto. Mientras tanto, veré si puedo preparar algunos ejemplos completos de las opciones arriba expuestas, para dentro de algunos días.

jueves, 2 de febrero de 2017

Filos Mortales, de Joe Abercrombie

Tuve que esperar un poco, después de comprar un ejemplar de este libro, antes de poder empezar a leerlo. Y cuando comencé con la lectura, tuve que forzarme a mí mismo a dejar pausas entre relato y relato, para no acabar de una sentada. Poco me duró, de todos modos.

Filos Mortales es una antología de relatos situados en el Círculo del Mundo, donde se ambienta también la trilogía La Primera Ley, así como La Mejor Venganza, Los Héroes y Tierras Rojas. En conjunto, la serie que ha traído fama a su autor, Joe Abercrombie, apodado Lord Grimdark.

Las historias que se presentan en el volumen lo hacen en orden cronológico interno, empezando con Un magnífico bastardo, que nos muestra a un Sand Dan Glokta previo a su captura por los gurkos -aproximadamente unos ocho o nueve años antes de lo que se cuenta en La Voz de las Espadas- y terminando con una historia situada veintiséis años más tarde, o lo que es lo mismo, dos años después de lo que ocurre en Tierras Rojas.

Los protagonistas de estos relatos son a menudo personajes ya conocidos por los lectores de las novelas previas, donde en ocasiones ocupaban el papel de secundarios insignificantes, aunque algún protagonista repite. Pero también hay una serie de relatos cuyos protagonistas resultan ser originales de estas historias. En particular, la pareja de aventureras formada por la ladrona Shevedieh y Javre, la Leona de Hoskopp repite a lo largo de cinco de las trece piezas que forman Filos Mortales.

Hay variaciones en el tono de cada historia, dentro de los parámetros habituales en el autor. Los relatos más desagradables y pesimistas incluyen al menos algunas pinceladas de humor, aunque sea humor negro. Los textos más ligeros y llenos de aventura no dejan de tener toques de regusto amargo.

Y en general se trata de los temas habituales de Abercrombie: por mucho que se esfuerce, la gente no cambia, o al menos no demasiado; raramente alguien se lleva lo que se merece, ya sea recompensa o castigo. No son actitudes tremendistas, sino la de un mundo y sus habitantes en el que la mayoría de la gente hace lo que puede para salir adelante. Lo cual, desafortunadamente, a menudo requiere de hacer ciertas cosas desagradables.

Si me resulta llamativo, sin embargo, un detalle que encuentro novedoso. Y es la noción de que el Círculo del Mundo también puede albergar aventuras de corte más clásico -las menciones que se hacen sobre los años compartidos por Shevedieh y Javre aluden a muchos tropos que son prácticamente Espada y Brujería-, y eso me ha sorprendido un poco.

Con varias de las historias me reí mucho, otras resultan espeluznantes -Lugar equivocado, momento equivocado, en particular, así como Creando un monstruo, donde podemos atisbar algo del pasado que tan desesperadamente Logen intenta dejar atrás- pero todas ellas resultan interesantes, entretenidas y muy bien escritas. Como suele, el punto fuerte de Abercrombie son los personajes, y este libro no es una excepción. Es capaz de dotar a sus protagonistas con personalidades complejas y creíbles como pocos autores de este género pueden hacer.

Algunos de estos relatos fueron originalmente escritos para otras antologías -de hecho, me ha sorprendido encontrar que uno de ellos se publicó originalmente en Red Country, la edición de Alianza no lo incluía-, pero la mayoría han sido escritos para la ocasión.

En fin, que se mantiene el listón de calidad, que los acontecimientos siguen avanzando en el Círculo del Mundo, y que es una lástima tener que esperar tanto tiempo antes de poder leer un nuevo libro de Joe Abercrombie. Y encima acabarlo en un par de días. Bueno, hasta que llegue el siguiente.

lunes, 30 de enero de 2017

Madness & Other Colours

Podría acostumbrarme fácilmente a esto de los escenarios publicados mensualmente. No estoy seguro de cuántos más tendrán esperando su salida los señores de TDM, pero no me importaría que fuesen unos cuantos más.

El tercero de la serie, tras A Gift from Samash y Xamoxis´ Cleansing, lleva por título Madness & Other Colours, y es obra de Lawrence Whitaker. Una aventura que encuentro muy interesante debido a lo laxo de su argumento -lo que permite jugar con los elementos, localizaciones y personajes del escenario al ritmo que prefiera el grupo, en lugar de venir todo marcado desde el inicio- y a la intencionada facilidad con la que puede ser insertada en muy diferentes entornos de juego.

Madness & Other Colours está disponible en los mismos lugares y con los mismos formatos que las anteriores entregas -y que el Expert Set para Classic Fantasy-, o lo que es lo mismo, puede comprarse en pdf en Drivethru y en la propia página de The Design Mechanism, en impresión bajo demanda en Lulu -y enviando un recibo de compra a TDM estos te envían un código para adquirir el pdf sin coste adicional alguno- y en Aeon Games, donde ofertan el ejemplar impreso junto con el pdf.

Como curiosidad, este escenario es la actualización de una aventura escrita originalmente en 2003 para el juego Stormbringer, y publicado inicialmente en Ye Book of Tentacles vol. V


Forma

En cuanto a formato, extensión y valores de producción, es muy similar a Xamoxis´ Cleansing. Unas diecinueve páginas de escenario encuadernadas mediante grapas. Maquetación similar a la de Mythras Core (texto a dos columnas, tipo de letra no muy grande pero legible, etc.). Hay unas cuantas ilustraciones además de la de la portada, todas ellas a cargo de Sarah Evans. La que se utiliza en la cubierta me gusta. Las interiores no están mal, aunque casi me daría igual si no hubiese ninguna -a todo se acostumbra uno- no dejan de adornar el texto.

Hay también unos cuantos planos y mapas de las localizaciones importantes. Muy sencillos, al estilo de Mythras. Pero indudablemente útiles.


Contenido

Al inicio del escenario, junto con la explicación de la trama previa al punto de partida, se ofrece una serie de recomendaciones para situar esta partida en alguno de los entornos de fantasía ya publicados para Mythras: El Reino, Thennla, Meeros e incluso Monster Island y Scourged Land.

El planteamiento inicial del escenario es sencillo: El grupo recibe una oferta de "trabajo" de un coleccionista de arte. El odiado rival de su cliente se ha hecho con una estatuilla que pasa por ser uno de los legendarios resultados de la magia de un antiguo hechicero, una terrible forma de castigo para los pobres desgraciados cuyas almas quedasen atrapados en las figuras de bronce. Comido por los celos y la rabia, el coleccionista quiere que los PJ roben la estatuilla.

Por supuesto, las cosas se complicarán, y la historia puede llevar al grupo de aventureros muy lejos del punto en el que comenzaron. Como no.

El escenario está dividido en tres bloques: dos localizaciones y el trayecto de una hacia la otra. Esto no implica, sin embargo, que se trate de un escenario lineal al cien por cien. Antes bien, las razones por las que los personajes decidan seguir con la historia tras el gancho inicial pueden variar enormemente en función de cómo sean los personajes, lo que les ocurra y como y con quién interactúen. La partida puede ser jugada por sí sola o introducida como una más de las tramas existentes en el entorno de campaña. El planteamiento es muy flexible, y aunque no faltan datos, el énfasis se ha puesto en la parte más, digamos "técnica", como la descripción de localizaciones, criaturas, trampas y demás, que en la argumental, de la que hay un punto de partida y unas cuantas pinceladas y sugerencias acerca de los derroteros que puede tomar la aventura.

Las páginas finales del módulo se utilizan, como ya es costumbre, para los perfiles de los PNJ en términos de juego.

Y ya.


Algunos comentarios

El escenario es, potencialmente, muy peligroso para los PJ. Hay unas cuantas situaciones en las que, como no tengan cuidado, los personajes pueden quedar bien aviados. Probablemente resulte también difícil concluir la aventura satisfactoriamente sin llegar a tener que entablar ningún combate, pero es posible. La mayor amenaza de esta aventura no radica en los enfrentamientos armados.

Hay algunos encuentros muy originales en Madness & Other Colours, eventos y situaciones un tanto retorcidas (recordad que se trata de una aventura inicialmente dispuesta en los Reinos Jóvenes, después de todo) y que amenazan no tanto la vida de los personajes como sus almas. Podría decir que la disposición de alguna de las localizaciones, junto con los peligros que allí aguardan, no me gustan demasiado. Pero eso sería solo un juicio de valor. Es cierto también que encuentro intrigantes algunas de las ideas presentadas en este escenario.

En fin, que Madness & Other Colours está bastante bien. Creo que da, con sus diecinueve páginas, para más sesiones de juego que otros escenarios con una extensión mucho mayor. Tiene varios detalles muy interesantes, aunque a veces algo extraños. Una buena aventura.